miércoles, 8 de mayo de 2013

Pablo Neruda: Queda prohibido


Pablo Neruda
(Parral, 1904 - Santiago de Chile, 1973)




Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber qué hacer,
tener miedo a tus recuerdos.

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.

Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus dudas y mal humor.

Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles sólo cuando los necesitas.

Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.

Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
no creer en Dios y hacer tu destino,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.

Queda prohibido echar a alguien de menos sin alegrarte,
olvidar sus ojos, su risa, todo,
porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.

Queda prohibido no crear tu historia,
dejar de dar las gracias a Dios por tu vida,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da,
también te lo quita.

Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.




Carmen Wirz ha tenido la gentileza de enviarnos este precioso poema de Pablo Neruda. Muchísimas gracias. Es bonito compartir las cosas que nos gustan.



3 comentarios:

  1. pablo neruda si deja mucho de que hablar que hermoso poema yo misma e escrito hermosos poemas que han gustado mucho pero este me encanto muchisimo

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  2. ¡Hola Adilene! Me alegra que te haya gustado tanto. A veces el lenguaje de las palabras llega al corazón y nos transporta a lugares recónditos en los que nunca, nos habíamos puesto a pensar.

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