lunes, 26 de agosto de 2013

Amantes de mis cuentos: Idiomas (Versión en inglés)

Puente de Brooklyn
Foto: Rob Young de Reino Unido. Wikipedia.






















Languages




I´m going on a trip abroad. By plane. I´m climbing the plane stairs now, holding my father´s hand. It´s really warm here; but when I climb down the stairs, It´s cold and windy.

We´ve arrived in New York. English is spoken here. My mother speaks other languages. My father and I only speak Spanish.


We´ve been here for one month and we had been living at the house of some friends until my parents found jobs. At the moment, we are living in a small house in Brooklyn, which is also part of New York. My mother usually goes to her office very smartly dressed. My father works as a parking lot man. He always wears a blue uniform.


On the very first day I started attending lessons, the teacher made me sit down at a table with some other children. They were working on a puzzle, so I worked out mine very quickly and the teacher roughed my hair.


Vowels and numbers are written in English the same as in Spanish, but they are called differently. I tried to speak in English, but I couldn´t. So, I kept quiet the whole time there.


A boy pushed me down at breaktime. There I was open-legged but then, another boy came and beat him up in a stronger way. From his gestures, I could understand that he was telling my offender not to do it anymore. Then, my new friend helped me up; he smiled at me in a Spanish way and we waved good-bye to each other.


The next day, I looked for my new friend in the play ground. When we met, we smiled at each other, but both of us went about our own business. He went with his classmates and I sat down in a corner, waiting for my lessons to start.


After several weeks, the teacher seems to explain things in a clearer way. My mother told me then that it was me who was gradually understanding better what she was saying. I still keep silent in the lessons.


One Sunday, my father took me to a public park to play. My friend was there. I went up to him; as usual, we smiled at each other and later, when I was leaving him, he followed me. I started running and he did the same after me. We climbed up and down a slide after each other. We spent the whole morning playing. My father smiled seeing me so happy.


Yesterday, my tongue untied. The teacher and my schoolmates were astonished. I ran home shouting:


“Mum, Mum, I can speak English already. I´m the smartest one in my classroom ”.


My mother, as usual, quickly made me come down from those fancy clouds.


The fact is that she can speak French, German, English and Spanish.


Wow! I will never reach my mother´s level. Although, thinking twice, perhaps I may speak French and German and I just don´t realize it yet.





The End.



Traducida por: Ramón L. Fernández y Suárez (Cuba): Licenciado y Doctor en Derecho. Profesor jubilado de la Universidad Politécnica de Madrid. Ha impartido docencia en la Mikkeli University of Applied Sciences de Finlandia como profesor invitado durante varios años y en el Colegio Universitario San Pablo CEU de la capital de España. Ha sido colaborador-redactor de la sección cultural de la Revista UPM y colabora habitualmente en este Blog. Participa como jurado en concursos literarios nacionales. Es miembro de la Junta Directiva de la Asociación de Escritores de Madrid y Secretario de la Asociación Grupo Literario Boadilla Troquel. 









En español

Idiomas

Me voy de viaje. En avión. Subo las escaleras de la mano de mi padre, hace mucho calor, cuando las bajo hace frío y viento.
Hemos llegado a Nueva York. Aquí se habla inglés. Mi mamá habla idiomas. Mi papá y yo español.
Llevamos un mes en esta ciudad. Hemos estado viviendo con unos amigos hasta que mis padres han encontrado trabajo. Ahora dormimos en nuestra casita de Brooklyn que también es Nueva York. Mi mamá va muy elegante a su trabajo, está en una oficina. Mi papá parquea carros. Viste un mono.
El primer día que fui al colegio la profesora me sentó en una mesa con otros niños. Estaban haciendo un rompecabezas, así que hice el mío en un santiamén. La profesora me revolvió el pelo.
Las vocales y los números se escriben igual que en español pero las llaman de otra forma. Intenté hablar en inglés pero no me salió. Así que estuve todo el tiempo callado.
En el recreo un niño me tiró al suelo. Allí me quedé despatarrado. Entonces, vino otro niño y le empujó más fuerte y por las señas que hacía le dijo que no volviera a tumbarme nunca más. Mi nuevo amigo me ayudó a levantarme, me sonrió en español y nos dijimos adiós con las manos.
Al día siguiente lo busqué en el patio. Cuando le encontré nos sonreímos pero cada cual se fue por su lado. Él, con los niños de su clase, y yo a sentarme en una esquina a esperar que comenzara la mía.
Después de varias semanas la profesora se explica mejor. Mi mamá me dijo que era yo quien poco a poco iba comprendiendo lo que ella decía. Sigo sin decir palabra en clase. 
Un domingo mi papá me llevó a jugar al parque. Y allí estaba mi amigo. Me acerqué, nos sonreímos como siempre y cuando me fui a marchar él me siguió. Yo corría y él venía detrás, nos subimos a una canal y nos tiramos uno detrás del otro. Estuvimos toda la mañana jugando. Mi papá se reía al verme tan feliz.
  Ayer se me soltó la lengua. Dejé boquiabiertos a la profesora y a todos mis compañeros. Llegué a casa gritando:
-Mami, Mami, ya hablo inglés. Soy el más listo de mi clase.
Mi madre, como siempre, no tardó nada en bajarme de las nubes. Y es que ella sabe francés, alemán, inglés y español.
¡Caray! Nunca alcanzaré a mi madre.
Aunque pensándolo bien, a lo mejor hablo francés y alemán y aún no lo sé



© Marieta Alonso Más


2 comentarios:

  1. Me encanta este cuento!!! Y poder leerlo en inglés, qué bueno!!!
    Le auguro muchos éxitos a tu ¿Habla usted cubano?
    aunque ya ha cosechado algunos de esos éxitos.
    Enhorabuena Marieta!!!

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  2. Muchas gracias, Carmen. Ramón ha tenido un detalle precioso al traducirlo al inglés.Estoy feliz.

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