sábado, 30 de agosto de 2014

Malena Teigeiro: Conversaciones con el Juez: La fumadora







La fumadora




         Fuma. Verla llevarse el cigarrillo a la boca sujeto por los dedos, bellos como  columnitas de alabastro, al tiempo que cruza sus largas y hermosas piernas, es una pura delicia. Fuma mucho. Y tose. Verla colocar su pálida mano delante de la carita de mejillas rosadas por causa de un ataque de tos, resulta encantador. Tose mucho. Pasa el tiempo y fuma, tose y expectora. Esto ya no resulta ni encantador ni delicioso. Luego se convierte en una mujer descuidada. Verla echar aquellas asquerosas flemas, verdes y amarillas, por el negro agujero de la cara roja del esfuerzo,  resulta cualquier cosa menos agradable. Expectora mucho. Tanto que ya es imposible dormir a su lado. Aquella noche tuvo uno ataque de tos, y después otro, y luego otro. Y yo dormía, me despertaba, me dormía, me despertaba, hasta que para no oírla le introduzco un pañuelo en la boca. Se volvió azul.

Yo quería dormir, señor Juez, y total ella se iba a asfixiar en cualquier momento.










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Conversaciones con el Juez: La fumadora por Malena Teigeiro se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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