martes, 11 de agosto de 2026

Capilla de la Conversión: Santuario de Loyola

 


El santuario domina el paisaje de Azpeitia en Guipúzcoa. Es un edificio de los siglos XIV-XV, edificado en torno a la casa torre de la familia de los Loyola. Consiste en una serie de edificios construidos en estilo barroco churrigueresco alrededor del lugar de nacimiento de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús.

 

La parte inferior es de piedra, evocando su pasado de fortaleza y la superior de ladrillo que representa la evolución a una casa palaciega. Sobre la puerta se ve el blasón de los antiguos Loyola, compuesto por una olla colgada de una cadena y flanqueada por dos lobos rampantes.

 

En la Capilla de la Conversión hay un altar y a un lado una estatua de Ignacio de Loyola, quizá en el mismo rincón donde el hombre se acurrucó hace siglos. Estar en el lugar sagrado donde se recuperó, se enfureció, se reconcilió, se convirtió y finalmente aceptó, es sentir la historia de la habitación.

 

Entre junio de 1521 y febrero de 1522, en esta modesta habitación de la última planta, con sus vigas de madera oscura y ventanas emplumadas, Ignacio se recuperó de sus graves heridas de la batalla de Pamplona. Las lecturas le abrieron a un nuevo mundo: el de las emociones de Dios que afectan a la forma de vivir.

 

Poco a poco, Dios enamora a Ignacio, e Ignacio se enamora de Dios.

 

Una de las obras más famosas y fecundas de san Ignacio fue el libro de Los Ejercicios Espirituales. Es la obra maestra de la ciencia del discernimiento. Empezó a escribirlo en Manresa y lo publicó por primera vez en Roma, en 1548, con la aprobación del Papa.

 

Encima del altar, en una de las grandes vigas hay una inscripción:

 

Aquí se entregó a Dios, Íñigo de Loyola


San Ignacio de Loyola por Pedro Pablo Rubens

Museo Norton Simon de Pasadena
 

 

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