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domingo, 21 de junio de 2020

Escaleras espectaculares: Bom Jesus do Monte (Portugal)




Lugar de peregrinaje en un rincón de los alrededores de Braga, en Portugal. Con sus monumentales, zigzagueantes y barrocas escaleras de tonos blancos y grises, recorres por el camino una serie de capillas que hablan del viacrucis, los sentidos, las virtudes… Salvan un desnivel de 116 metros hasta llegar a la iglesia que corona el conjunto monumental.

Subamos pues. Al principio de la escalera se puede ver el escudo de armas de Rodrigo de Moura Telles, arzobispo de Braga. En el primer tramo de escalera, unas capillas dedicadas al Vía Crucis con esculturas de terracota que describen la Pasión de Cristo.

El segundo tramo de escalera está dedicado a los Cinco Sentidos: vista, oído, olfato, gusto y tacto, cada uno representado por una fuente diferente. Al final de esta escalera se edificó en 1725 una iglesia barroca. Detrás de esa iglesia se construyeron tres capillas octogonales con estatuas que describían episodios posteriores a la Crucifixión y alrededor de estas capillas cuatro fuentes barrocas con estatuas de los evangelistas.

En 1781, el arzobispo Gaspar de Braganza añadió un tercer tramo de escaleras dedicado a las Tres Virtudes Teologales: Fe, Esperanza y Caridad, cada una con su fuente; además de demoler la vieja iglesia y hacer una nueva de estilo neoclásico.

Si no te sientes con fuerza para subir todos los peldaños, en 1882 se construyó el Elevador do Bom Jesús, que unía la ciudad de Braga con la colina. Fue el primero de su clase que se construyó en la Península Ibérica y aún sigue en uso.  


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martes, 13 de septiembre de 2016

Lisboa: agua, luz, color, alegría y nostalgia

Vista panorámica de Lisboa y el puente 25 de abril desde el mirador de Cristo Rey

Antaño se decía que las varinas, las mujeres de los pescadores, eran la voz de Lisboa, con el pregón: ¡Recién salido del mar, vivito y coleando! ¿Quién compra? 

Gracias a los vientos que soplan se huele la sal del océano y hasta la ciudad tiene figura de mar. Por eso no es extraño que, en otros tiempos, los hombres de esta ciudad fueran grandes marinos y descubridores. 

La representación más antigua de Lisboa (1550-1510)
de la Crónica de Dom Afonso Henriques, por Duarte Galvao
Lisboa es una puerta a la que los romanos llegaron, le siguieron las tribus bárbaras, luego los visigodos y finalmente los árabes del norte de África.  

Lisboa llegó a ser una de las más ricas ciudades, su grandeza comenzó con el rey Juan I (1357-1433), que tuvo muchos hijos y cuatro de ellos tuvieron tal relevancia que aún hoy se habla de ellos: Fernando al que se le venera como santo; Pedro uno de los moralistas más viajeros de la historia, Duarte el gran exponente de la prosa didáctica y psicológica; y Enrique el Navegante.

El príncipe Enrique ayudó a crear la carabela, embarcación ligera, espaciosa y veloz diseñada para resistir el Atlántico y equipada con velas que le permitían navegar a sotavento. Estas carabelas regresaron con marfil y oro en polvo de África. En Lisboa podemos ver el Monumento de los Descubrimientos, allí está Enrique en la proa de una enorme carabela de piedra. 
Torre de Belém vista desde el lado occidental

El ímpetu descubridor hizo que Bartolomeu Dias navegara y doblara la punta de África; que Vasco de Gama volviera de la India en 1499 con las bodegas repletas de nuez moscada, clavo, canela, pimienta y piedras preciosas. Sus restos están en el Monasterio de los Jerónimos. 

Monasterio de los Jerónimos, Lisboa







Pero en 1755, el día de Todos los Santos, la ciudad se estremeció y quedó arrasada. Murieron unas treinta mil personas. Fue el peor terremoto en la historia europea. Lisboa no lo ha olvidado, sigue apegada a su pasado y suspira por sus pérdidas. Esa pena que siente se describe en una palabra: saudade, que encuentra su máxima expresión en el fado.

El patrón de la ciudad es San Vicente. Aquí nació San Antonio de Padua. Cristo con los brazos extendidos en cruz domina la ciudad desde la ribera sur.

Un ascensor nos sube desde el centro de la ciudad hasta la zona elevada y así poder pasear por el Barrio Alto.

Castillo de San Jorge en Lisboa

El Castillo de San Jorge, que domina la zona de Alfama, nos brinda una de las vistas más hermosas. Hay calles que nos catapultan a la Edad Media.







Lisboa es un paraíso de flores, enamorada del mar.  

Vista de Lisboa desde el Mirador de Santa Luzia

martes, 25 de agosto de 2015

El Duero

Cuenca hidrográfica del Duero

Romance del Duero

Río Duero, río Duero,
nadie a acompañarte baja,
nadie se detiene a oír
tu eterna estrofa de agua.

Indiferente o cobarde
la ciudad vuelve la espalda.
No quiere ver en tu espejo
su muralla desdentada.

Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata,
moliendo con tus romances
las cosechas mal logradas.

Y entre los santos de piedra
y los álamos de magia
pasas llevando en tus ondas
palabras de amor, palabras.

Quién pudiera como tú,
a la vez quieto y en marcha,
cantar siempre el mismo verso
pero con distinta agua.

Río Duero, río Duero,
nadie a estar contigo baja,
ya nadie quiere atender
tu eterna estrofa olvidada,

sino los enamorados
que preguntan por sus almas
y siembran en tus espumas
palabras de amor, palabras.
Gerardo Diego Cendoya

Perfil del Duero

Es el rio más importante del noroeste de la península ibérica, colector de las aguas de la submeseta septentrional y con novecientos trece kilómetros de largo. Su cuenca, la mayor de la península, comporta un eje subcentral, con afluentes que avenan los relieves ibéricos de Urbión y penillanura soriana, la meseta terciaria y las cordilleras marginales portuguesas, hasta su desembocadura en Oporto, en el Atlántico.
Ermita de San Saturio (Soria) a orillas del Duero.

El Duero nace en la vertiente meridional de los Picos de Urbión a dos mil doscientos metros de altitud en Duruelo de la Sierra. Cerca de Soria, recibe al Tera y después de cruzar la ciudad, se dirige al sur abriéndose su valle. Pasado Langa de Duero, el río deja de ser soriano y discurre por un trecho burgalés, siendo Aranda de Duero un vado importante. Después de Almazán, toma la dirección general al oeste que mantendrá hasta el mar. Durante este trayecto, le llegan por la derecha algunos afluentes caudalosos como el Pisuerga, Valderaduey, Esla, mientras que por la izquierda le llegan múltiples cauces de poco caudal, Riaza, Duratón, Cega, Adaja, Zapardiel, Trabancos. En toda esta región adquieren gran importancia los regadíos.


El Duero a su paso por Zamora


Jura Pisuerga, a fe de caballero,
que de vergüenza corre, colorado,
solo en ver que de Esgueva acompañado
ha de entrar a besar la mano al Duero.
Luis de Góngora





Aguas abajo de Zamora, recibe al Tormes, el Huebra, el Coa, Tavora y Paiva por la izquierda y por la derecha al Sabor, Tua, Corge y Tamega todos ellos en Portugal.

El Duero en Oporto (Ponte da Arrábida)

El Parque Natural Douro Internacional o Arribes del Duero, agrupa territorios situados en la comarca portuguesa de Miranda do Douro, Mogadouro, Freixo y Figueira y en las provincias españolas de Zamora y Salamanca.  En esta zona el Duero discurre entre inmensos acantilados de granito, el cauce del rio se encuentra en un profundo cañón, flanqueado por paredes de doscientos metros de altura. 

Parque Natural de Arribes del Duero
Mirador de Las Escaleras en Fermoselle

En invierno, la estrechez del cañón evita un enfriamiento excesivo, por lo que, junto al Duero anidan águilas reales, halcones, búhos y cormoranes. Tras las lluvias, el paisaje es de gran belleza por las espectaculares cascadas que se forman.  En primavera se pueden ver paradas nupciales de las especies nidificantes.  En verano se puede disfrutar del planeo de las aves rapaces en busca de presas y hasta es posible avistar  a la cigüeña negra. En otoño se ven los cormoranes a la vez que la flora toma coloraciones insólitas, maravillosas.







     

domingo, 9 de agosto de 2015

Monasterio de Batalha (Portugal)

Monasterio de Batalha (Portugal)

Monasterio y templo gótico, más tarde manuelino de Santa María de la Victoria, o de la Batalha, mandado a construir por Juan I en conmemoración de la victoria obtenida en Aljubarrota en el año 1385.

Requirió lo esfuerzos de unos quince arquitectos, Mestre das Obras da Batalha, tardando dos siglos en ser construido. El primero fue el portugués Alfonso Domíngues hasta 1402, continuó Huguet hasta 1438, Fernäo de Évora hasta 1477, Mateus Fernandez, el Viejo hasta 1515, Juan de Castillo, el único arquitecto con obras en cinco monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad, y muchos más.
Capillas inacabadas

Portugal conoció un momento clave a la muerte de Fernando I, en el año 1383. La única heredera era su hija Beatriz, casada con Juan I de Trastámara, rey de Castilla. El miedo a perder la independencia obtenida cundió en la Corte portuguesa, ya que los herederos legales del Reino no eran otros que los infantes fruto del matrimonio entre Doña Beatriz y el rey castellano quienes, llegada la edad legal para asumir el trono luso, no dudarían en anexionar las tierras portuguesas al Reino de Castilla.

Ante esta situación, Juan Maestre de Avis, hijo bastardo del rey Pedro I que antecediera a Fernando en el trono de Lisboa, toma la iniciativa.  Los nobles de la corte le prometen su apoyo, mientras que Nuno Alvares Pereira se compromete a tomar el mando de sus ejércitos.  Avis recibe la imprescindible justificación jurídica a sus aspiraciones de las Cortes de Coímbra, donde Juan de las Regras defiende su causa y la independencia portuguesa con singular elocuencia.
Galería del claustro

Antes de iniciar la campaña militar que le permitiría encaramarse en el trono portugués, Juan Maestre de Avis realiza una promesa: si la fortuna le es favorable, construirá un imponente monasterio en Batalha para conmemorar el acontecimiento.

El rey castellano, poco dispuesto a ceder los derechos de sus hijos sin combate, reunió un ejército que, según las crónicas, era notablemente superior al portugués.  El enfrentamiento entre Juan Maestre de Avis y Juan I de Trastámara tuvo lugar el 15 de agosto de 1385 en Aljubarrota, y las armas fueron favorables al portugués.  Las crónicas del Canciller Ayala, que acompañaba al rey castellano, y del francés Froissart,  dieron cuenta de la magnitud de la batalla y de las pérdidas del ejército castellano.  El propio rey Juan I  lamentó durante años la derrota como lo prueban los escritos que dirigió al Papa de Aviñón,  Clemente VII,  las órdenes que dictó al volver a España por las que se decretaba luto en la corte durante un año y medio, así como la prohibición de representaciones teatrales y fiestas populares en todo el Reino durante un año.

Frontal Monasterio de Batalha

Juan I de Avis cumplió su promesa, puso la primera piedra en Batalha en recuerdo de Aljubarrota que, en adelante, se erigió en el símbolo de la autonomía portuguesa. La mayor parte de la obra, la iglesia, el claustro real, la Sala do Capitulo y la Capela do Fundador, se completó en 1434 en un estilo gótico muy llamativo, pero el estilo dominante terminó siendo el manuelino, gracias a los añadidos realizados  en los siglos XV y XVI.  El edificio de caliza ocre es un cúmulo de pináculos y parapetos, arbotantes y balaustradas, ventanas talladas en estilo gótico simple y gótico flamígero, capillas octogonales y enormes pilares que siguen el estilo perpendicular inglés.

La Capela do Fundador consiste en una sala cuadrada con bóveda en estrella profusamente ornamentada, iluminada con una lámpara octogonal.  El claustro data de finales de la década de 1380, pero los añadidos manuelinos posteriores, obra de Diogo de Boitac, son los que realmente quitan la respiración. 
   
Las Capelas imperfeitas, llamadas así por estar inacabadas, sin techo, son quizá la parte más sorprendente y atractiva de Batalha.  El mausoleo y sus siete capillas, solo accesibles desde el exterior de la abadía, fueron un encargo  de Dom Duarte, el hijo mayor de Juan I, en 1437.  No obstante los añadidos manuelinos del arquitecto Mateus Fernandes eclipsan todo lo demás, incluso la balconada superior renacentista.

El conjunto es probablemente la mejor muestra del maridaje artístico entre el gótico y el manuelino.


Monasterio dominico de Batalha






Ver en este Blog. Hombres célebres: arquitectos: Juan de Castillo.