Otto Frederick Rohwedder, un joyero de Missouri, inventó en la década de 1920, el pan de molde. Se trata de un pan
enriquecido.
Su masa incluye mantequilla leche o grasas que
le proporcionan miga suave, corteza blanda y una mayor conservación. Su
versatilidad lo hace ideal para sándwich tostadas y otras preparaciones
culinarias consolidándose como un alimento básico en muchas expensas.
Se hornea dentro de un molde. Además de
proporcionar mayor valor nutricional, sabor y textura, la adición de grasas
permite que se conserve tierno por más días respecto del pan común.
Generalmente es un pan blanco,
aunque también hay panes de molde integrales,
sin corteza, con cereales o frutos secos, de papa, multigrano, negro, de mantequilla…
Se puede comprar en prácticamente todos
los supermercados y también en panaderías.
Su precio es económico, accesible.
Mi amiga Susan es una gran fan de este tipo de
pan y es que ella llega tarde del trabajo y las cenas se le hacen muy cuesta
arriba. Y como no les va a dar sándwich todos los días ha ideado este pastel. A sus hijos les encanta, aunque uno de ellos odia la
lechuga y el tomate y con disimulo se las tira a su perro que en las horas de
comida siempre está a su lado.
Ingredientes:
Lechuga
Tomates
Cebolla
Pimientos morrones
Anchoas
Atún
Huevo cocido
Pan de molde (sin
corteza)
Mayonesa
Preparación:
En
una fuente plana rectangular de plástico pone una base de pan de molde, cada rebanada,
bien juntitas y las unta con mayonesa.
Coloca
hojas de lechuga por encima. Trocea los tomates, la cebolla y los pimientos morrones
en dados. Las anchoas en trocitos y desmiga el atún. Los reparte por encima de
la lechuga y el pan, todo bien extendido.
Otra
base de pan de molde, untar mayonesa y la misma operación. Terminar con una
capa de pan untado con la mayonesa.
Adornar
con el huevo cocido rallado por todo el pastel o en rodajas o en cuartos, como
os plazca que para eso sois libres de hacer lo que queráis.