domingo, 10 de mayo de 2026

Eva Barro: La huella de los Adioses de Marieta Alonso

 





Libros para leer y disfrutar:  


Magnífica inmersión en la historia de Cuba a través de las vicisitudes de una familia en la que cada uno de sus miembros cuenta el momento histórico que le tocó vivir.



La saga de los Landeiro comienza en 1868 con el primer emigrante español de la familia a Cuba. Las aventuras y desventuras de varias generaciones se van sucediendo y cada uno de los miembros de la familia se adapta a las circunstancias de guerra, de paz, de revolución, de fugas a Miami o de otra emigración, esta vez de retorno a España. En el marco de una documentación histórica rigurosa, cada protagonista refleja a través de su vida una época y, sobre todo, el amor a la tierra y el dolor de la partida.

 

© Eva Barro

#evabarro #evabarroescritora 

sábado, 9 de mayo de 2026

La cocina a mi alcance: Receta de carne fría o pulpeta

 



La pulpeta cubana es un plato tradicional que se elabora con carne picada, en la mayoría de los casos mixta (vacuno y cerdo). Se prepara de diferentes maneras, en forma de cilindro rellena de huevos duros o en salsa.

Es un plato reconfortante y se puede disfrutar caliente como plato principal o frío en una merienda o almuerzo ligero. Celia, Chuty para los que la conocen, es la hermana de Margarita. Las dos son grandes amigas. Y una vez al año en El Retiro, en la Feria del Libro, nos reunimos a comer lo que cada amiga trae preparado. Un éxito la pulpeta. No quedaron ni las migas.

 



INGREDIENTES

 

250 gramos carne molida

2 huevos

1/2 cucharadita de sal

1 cucharadita de ajo en polvo

1 cucharadita de perejil

2 cucharadas de puré de tomate

1 cucharada de ajo picado

1 cucharada de pimiento rojo, verde, amarillo

1 cucharada de cebolla picada

1-2 cucharadas de Aceite Oliva Virgen

70 gramos de pan rallado (aproximadamente 1/2 taza)

Papel Vegetal o de Horno

 

Nota:

Se puede usar las especies secas que desee: albahaca, orégano, tomillo, pimienta… Yo utilicé Pan rallado con ajo y perejil)

PRECALENTAR EL HORNO A 180 GRADOS

Poner todos los ingredientes en un bol y unirlos todos hasta que estén bien mezclados  

La masa se pone sobre el papel vegetal y se extiende en una capa de aproximadamente 1 centímetro y se comienza a enrollar ayudándote con el papel vegetal hasta unir toda la masa y se une bien para que quede lo más pareja posible, además se sellan las puntas. Envolver en el papel vegetal, cerrar las puntas del papel de vegetal y se coloca en la bandeja del horno.

Otra amiga, Magaly, me dice que cuando ella no tiene papel vegetal a mano, lo hace en una fuente de pyrex, le pone tres huevos cocidos dentro y… ¡sorpresa!

HORNEAR POR 30 MINUTOS

Dejar que repose al menos durante unos quince minutos para que no se rompa al cortarla.

 

jueves, 7 de mayo de 2026

Hasta el cuarenta de mayo…

 


¡Mes de las flores!


Los campos se encuentran en su mayor esplendor, llenos de color y del aroma de las flores. Es el quinto mes del año y tiene 31 días.

El origen de su nombre es incierto. Puede derivar de la diosa romana Maia, también conocida como Bona Dea, cuyo festival los romanos celebraban este mes que llamaban Maius. También podría provenir de la ninfa Maya, hija de Atlas y Pleione y madre de Hermes.​ Una tercera opción de su origen podría ser del término Maius Juppiter, una reducción de maximus, el más grande. ​

Cada año, mayo comienza el mismo día de la semana que enero del año siguiente.

De acuerdo con una tradición, la piedra de mayo es la esmeralda​ y su flor, el lirio. ​

En España, el Día de la Madre se celebra el primer domingo del mes, mientras que en algunos países de Latinoamérica se celebra el segundo domingo.

El 13 de mayo de 1917 en Fátima, Portugal, primera aparición de la Virgen María a los tres niños pastores Jacinta Marto, Francisco Marto y Lucía dos Santos.

Para la Iglesia católica, este mes está dedicado a la Virgen María. ​

 


martes, 5 de mayo de 2026

Sol Cerrato: Vibraciones

 




Esos vientos explosivos

no permiten que nos encontremos.

Nos alejan, nos lanzan por flujos astronómicos

serpenteantes y rebobinados.

 

Son nuestros egos.

Se muerden.

Se arañan,

se atacan,

se repelen.

 

Se abastecen de los minerales de la playa.

Mi ego estrellándose contra

la luna del parabrisas.

 

El miedo me paraliza.

En cambio, el arte me libera.

 

Consigo aligerar

mi mochila de modismos y prejuicios,

los ondulo con las vibraciones de las olas.

 

 

Sol Cerrato Rubio

 


domingo, 3 de mayo de 2026

Amantes de mis cuentos: Educación ante todo

 


 

Era un hombre de una sensibilidad rayana en la cursilería, como si fuera de otra época. Cuando hablaba con una mujer se quitaba el sombrero. No se sentaba en el coche sin antes no abrir y cerrar la puerta de la acompañante. Y ayudaba a colocar el cinturón de seguridad.  

Un día se enamoró de una mujer que aparentaba ser de alta cuna, pero en el fondo, si se la lijaba un poco, no mucho, era chabacana, soez, zafia...

No tardó en sacar a flote su verdadera naturaleza y por la bonita boca comenzó a brotar todo el vocabulario del arrabal de donde provenía. Las palabrotas, los insultos, las amenazas no se hicieron esperar.

Aquel infeliz se ponía rojo como la grana hasta que un día, en su desesperación, musitó:

—Te quiero, pero me veo forzado abrir las puertas de mi casa para que te marches.

Ella muy ofendida le gritó tales cosas que los vecinos asomaron la cabeza.

Dos lágrimas manaron de los ojos de aquel caballero y susurrándole rogó:

—Por favor no me fuerces a enviarte allí donde se depositan las heces fecales.

  

© Marieta Alonso Más

sábado, 2 de mayo de 2026

Amantes de mis cuentos: A veces, ocurren cosas muy raras

 



Ayer, estuvo nevando toda la tarde y no pude salir a dar los cinco mil pasos que me recomendó el doctor. Por lo que, me puse a bordar a punto de cruz, una taza de café, platillo y cuchara en un paño de cocina, frente a la ventana.

De pronto, llegó la tía Ofelia, que a los veinte años murió en extrañas circunstancias y se sentó a mi lado. Por aquel entonces yo tenía doce, ahora voy camino de los cien.

Venía dispuesta a merendar y a contarme su vida y muerte. Yo encantada. Pero, se alargó tanto, que dio lugar a que la chica que me cuida de noche hiciera acto de presencia. Por lo que le pedí a mi querida tía que volviera al día siguiente para poder escuchar el final de la historia. Me dijo que sí.

Hoy, a la misma hora de ayer, me senté a esperarla, frente a la ventana, con el mismo bordado, todo igual, salvo que no nevaba. No apareció. Quise darle todo tipo de facilidades, abrí la ventana, preparé una mesa para merendar: Torrijas. Ni siquiera salí a dar mi caminata diaria. Pero, no volvió.

Y fue cuando me di cuenta que, la hermana de mi madre, se me había aparecido como si fuera joven y llevaba muerta unos ochenta y siete años. ¡Lástima! No pude reanudar tan interesante conversación.

Y aquí estoy…, sin saber quién fue su asesino.

 

© Marieta Alonso Más

viernes, 1 de mayo de 2026

Amantes de mis cuentos: La ilusión de mi vida


 

De niño me enamoré del cine. Y hasta hoy. Soñaba con ser director de películas, que suena bonito, hasta que aprendí otra palabra: cineasta. Eso, eso es lo que quería ser cuando fuera mayor. Me veía como Alfred Hitchcock, dirigiendo, decidiendo, supervisando y a los cincuenta años lo conseguí. No logré su talento, pero sí, lo contundente de su cuerpo, el mentón, la mirada...  Cuando me pongo traje me confunden con él. He visto todas sus películas. No tienen desperdicio. El suspense y el thriller psicológico, me llevan al éxtasis.

También quise ser como Federico Fellini y el cuerpo también me acompañó. Tenía un cierto aire. «La dolce vita» quedó grabada en mí para siempre. Tomé una de sus frases y la repetí a lo largo de mi vida: «Soy un artesano que no tiene nada que decir, pero sabe cómo decirlo.»

Otro de mis héroes fue Steven Spielberg, aunque nunca conseguí parecérmele en el físico. Aún recuerdo los nervios al ver «Tiburón», la llantina con «E.T., el extraterrestre» cuando dijo: «mi casa», y las aventuras que corrí con todas las pelis de «Indiana Jones».

Nunca visité un estudio, pero si quieren que les hable del mundo del celuloide me puedo remontar hasta el cine mudo. Jamás fui cineasta ni guionista y mucho menos productor. A lo más alto que llegué fue a acomodador del cine de mi pueblo.

Creo que nadie ha sido tan feliz como yo viendo una película.

 

© Marieta Alonso Más