Aprovecha la oportunidad
Te escribo para comentar sobre tu libro.
Justo me lo terminé ayer.
Me ha encantado.
Ya no solo por la historia en sí misma, sino por lo que deja en el lector. Al menos en mí.
Va a sonar cursi, pero he sentido al leerlo que era como una brisa de verano que te refresca después de un día de mucho calor.
Entiendo qué es lo que has querido transmitir, teniendo en cuenta el trasfondo de dureza que abarca la novela. Eso me maravilla de ti, cómo eres capaz de contar desde el amor algo que sería muy sencillo plasmar desde el victimismo y el miedo.
Gracias por ello. Transmites esperanza porque, aunque es algo ficticio, cuentas muchas cosas reales y permite que el lector abra su mente a otra forma de mirar lo que podría ser una tragedia.
Me has recordado la importancia de observar la vida desde otro enfoque.
Respecto a la historia en sí misma, es deliciosa. Yo pensaba que Gabi era el protagonista, pero me ha dado la sensación de que, en realidad, el núcleo es la familia y cómo, a través de uno, se van construyendo ramas y más ramas hasta formar un árbol precioso.
Como siempre me preguntas por el personaje o los personajes que más me han gustado, te diría que Gabi y María Rosa, especialmente la segunda, aunque sor Balbina también y Joaquín... Emma me genera ternura y Margarita me hace reír.
El final es hermoso y me ha generado nostalgia. Es increíble cómo te aferras a los personajes y los haces tuyos.
De nuevo, gracias por escribirlo.
En los dos libros tuyos que llevo leídos me has transmitido esa paz en medio de la tormenta. Y me gusta mucho, porque no niegas que las cosas malas ocurren, pero eres capaz de ver más allá y escoger otras opciones para quedarte con lo maravilloso de la vida.
Alba García
Gracias, Alba. Mil gracias. Tú sí que animas. Un abrazo inmenso.
Marieta
Volcán situado en la isla de Tenerife, en Canarias.
Cuenta con
una altitud de 3715 metros sobre el nivel del mar y 7500 metros sobre el lecho oceánico, siendo el pico más alto
del país, el de cualquier tierra emergida del océano Atlántico y
el tercer mayor volcán de la Tierra desde su base en el lecho
oceánico, después del Mauna Kea y
el Mauna Loa, ambos en Hawái.
La última erupción del Teide se corresponde con las lavas negras
que cubren el cono, y ha sido datada entre los siglos VII y X de nuestra era.
El Teide forma parte del parque nacional declarado Patrimonio de la Humanidad por
la UNESCO el 28 de junio de 2007.
Es un término de procedencia guanche. El
historiador Juan Núñez de la Peña dice
que Teide es la pronunciación castellana de la voz
original Echeide o Echeyde con la que, según fray Alonso de Espinosa y Leonardo Torriani, los guanches denominaban al
infierno que creían existía en el interior del volcán.
Además, la relevancia e importancia que ha tenido y tiene el volcán radica en que incluso el nombre de la isla se debe al propio Teide. En la antigüedad los romanos denominaban a la isla Nivaria, por la nieve del volcán.
El nombre
actual de la isla también guarda relación con el volcán, ya que fue puesto por
los benahoaritas, aborígenes de La Palma, y su significado es «monte claro».
El tomate de gran importancia culinaria, es una fruta. Pertenece
a la familia de las solanáceas. Tiene muy pocas calorías y es una de las
hortalizas más consumidas y más comercializadas a nivel mundial. Se cree que se
originó en Perú y Ecuador.
Fuente importante de minerales como el potasio y el magnesio,
así como de la vitamina B y C.
Ingredientes:
2 tomates grandes
1 lata de atún
2 huevos duro
2 cucharadas de garbanzos cocidos o
hummus
1 cucharada de yogur
¼ de cebolla bien picadita
1 chorrito de aceite de oliva
Unas gotas de limón, sal, orégano,
perejil
Manos a la obra
Cortar la parte superior de los tomates, como, si fuera una
tapa, vaciar con una cuchara, con mucho cuidado, la pulpa.
Mezcla en una fuente honda todos los ingredientes: pulpa,
atún, garbanzos, cebolla, yogur…, lo que le quieras echar.
Rellena los tomates y añade las hierbas y el aceite de oliva.
¡Listo!
Es el sexto mes del año y tiene 30 días y el cuarto mes en el calendario romano, donde enero y febrero estaban al final del año.
Según
algunos, recibió el nombre en honor de Lucio Junio Bruto, fundador de la República romana, más otros creen que era llamado así por estar dedicado a
la juventud ya
que el nombre proviene de la palabra latina «iuniores»,
que significa «más jóvenes», y además hay quien opina que su nombre fue tomado
de Juno,
diosa del matrimonio y esposa de la deidad suprema Júpiter.
En
junio se produce el solsticio de verano en el hemisferio norte, el día con más horas de luz, y el
solsticio de invierno en el hemisferio
sur, el día con menos horas de luz, excluyendo las regiones polares en ambos casos.
Algunas lluvias
de estrellas tienen lugar en junio. Las
Ariétidas tienen lugar del 22 de mayo al 2 de julio de cada año, y alcanzan su
punto máximo el 7 de junio. Las Beta Táuridas del 5 de junio al 18 de julio.
Las boótidas de junio tienen lugar entre el 26 de junio y el 2 de julio de cada
año.
Las
flores de este mes son la rosa y
la
madreselva. Los signos zodiacales son Gemini (hasta el 20 de junio) y Cáncer (a partir del 21 de junio). El 24
de junio se celebran las Hogueras de San Juan, muy populares. Es tradicional la
quema de trastos viejos, muñecos y monumentos de cartón y corcho. El 29 de
junio se celebra la Fiesta de los Santos Pedro y Pablo.
Para la Iglesia católica,
este mes está dedicado al Sagrado Corazón de Jesús.
Sentir los días fugaces
llenos de todo y de nada.
La melancolía de una mañana
sin palabras, el calor del sol
en un invierno gélido y brillante.
La violencia enmascarada
con las noticias fusil.
La presencia de las personas medicina.
La textura de una piel desnuda
en la cuna cósmica de las estrellas.
La lentitud de acebuche
en el balcón jardín.
¡Sentir, sentir!
Las simbióticas verdades
enredadas en la conciencia.
La primavera que llega cabalgando
por tus tobillos y mis simetrías.
Tú, que me haces estar
más en el sentir
que en el pensar.
La belleza de la imperfección
ajena y propia.
El quejido de las hojas
en una bocanada de brisa.
Sentir a tu animal
agazapado en las noches frías,
en los domingos peregrinos.
¡Sentir, sentir!
Los latidos del corazón
en un mundo regido por la razón.
La vibración del eco
armonizando la caja de los recuerdos.
Sentirte a ti.
Despierta, aprendo
a fluir
con mi momento.
Sol Cerrato Rubio
Estaba situado en la calle principal. Muchos carteles anunciaban las películas. La mayoría de las veces eran reposiciones antiguas. Solía haber programa doble, salvo que la película fuera muy larga, como «Ben-hur» o «Sonrisas y lágrimas». Los asientos estaban sin numerar y se llevaban cojines porque al cabo de media hora no sabías cómo sentarte.
El flaco, un hombre de mediana edad, servía de acomodador, vendía las entradas en la ventanilla y era el encargado de que la película no se atascara.
Los amigos íbamos los sábados por la tarde. Aquellas sillas fueron testigos de muchos amoríos quinceañeros. Recuerdo una novia, muy erudita, que con su cháchara tenía el don de adormecerme.
Aquel día hablaba del cine como espectáculo, por lo visto este tinglado comenzó el 28 de diciembre de 1895 en París. Algo dijo de los hermanos Lumière.
¡Qué podía importarme! Si en aquel momento estaba viendo y oyendo a Cantinflas decir: «El mundo debería reírse más, pero después de haber comido.» Y fue como un relámpago comprobar el hambre que tenía, me levanté y pidiendo permiso salí al pasillo. Detrás de mí quedaron murmullos de protesta.
En el bar de enfrente me puse a reventar, mi estómago había alcanzado su capacidad máxima de almacenamiento. Todo me hacía reír. En verdad: Cantinflas era un saco de sabiduría.
Volví a entrar en el cine, volví a oír las protestas, con la que no volví a salir fue con aquella novia. Y no sé ¿por qué?
© Marieta Alonso Más