viernes, 17 de julio de 2026

La cabina telefónica

 



 

Fue inventada por William Gray en 1889, quien patentó su diseño en Hartford, Connecticut. La primera máquina que permitía realizar llamadas sin la intervención de un operador, cobrando el costo de la llamada directamente.

Estas cabinas telefónicas han dejado una huella imborrable en el paisaje urbano y en la cultura popular. Han sido representadas en películas y obras de arte, simbolizando una era de comunicación. El diseño más conocido son las rojas usadas en varias ciudades del mundo.

En España, la primera se instaló en 1928, en Madrid, en el Parque del Retiro, donde hoy está Florida Park. En aquel entonces se necesitaba una operadora para atender las llamadas.

Sin embargo, si nos referimos a las cabinas tal como las conocimos, con un cubículo destinado a albergar el teléfono público, hay que retroceder a 1963 cuando se instalaron las primeras cabinas telefónicas de este tipo en España.

Comenzaron a desplegarse en las vías públicas de nuestras ciudades, primero en Madrid y Barcelona, y posteriormente en otras ciudades. Estas primeras cabinas solo eran válidas para realizar llamadas urbanas. Los modelos estaban hechos de aluminio y vidrio, con un aparato de fichas y soportes especiales que contenían la «Guía telefónica urbana» de la propia población. 

En los años de 1970, llegaron las cabinas que aceptaban monedas, cuando Telefónica comenzó a sustituir los teléfonos antiguos por nuevos aparatos adaptados para las pesetas.

En su apogeo, 1990, España llegó a tener más de cuarenta y dos mil cabinas en funcionamiento.

Hoy, se encuentran en vías de desaparición por falta de rentabilidad a pesar de estar consideradas servicio universal en Derecho europeo, a pesar de haber representado un punto de conexión vital en la vida cotidiana de muchas personas antes de la llegada de los teléfonos móviles.

 

Adiós

Querida cabina

¡Cuántos recuerdos!

Adiós

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario