martes, 15 de septiembre de 2015

Parque Nacional Marino Archipiélago de Los Roques - Venezuela

El Gran Roque






Colón le llamó paraíso terrestre.

Se extiende como una elipse alrededor de la laguna central, ocupada por manglares y formaciones coralinas. Está rodeada por numerosos cayos, islas, arrecifes de coral y maravillosas playas. Sobresalen Cayo Grande, al sur del Gran Roque; isla Larga, Cayo de Agua y Dos Mosquitos, donde se encuentra la Estación Biológica Marina.

Calles de arena en Los Roques

El punto más elevado tiene apenas ciento treinta metros sobre el nivel del mar. Posee una estructura de atolón coralino de treinta y seis kilómetros de oeste a este y unos veinticinco kilómetros de norte a sur, poco frecuente en el Caribe pero típica en el Océano Pacífico. A unos ciento setenta kilómetros al norte de Caracas, en pleno Mar Caribe, formando parte de las Antillas Menores o Islas de Sotavento. Fue fundado en 1972.

Sus aguas ofrecen la visión de un fondo rico en corales y peces de diversos colores y tamaños. Desde el Gran Roque, única isla con población permanente, se pueden efectuar salidas en catamarán a diferentes islas del archipiélago.

Al aterrizar en Los Roques, mientras la avioneta tocaba tierra el copiloto abrió la puerta, imaginamos fuera para hacer más presión de frenado. Todos frenamos con los pies en solidaridad con la puerta.
Oreaster reticulatus 

Pelecanus occidentalis
Una barca nos llevó a uno de los islotes. Pudimos hacer esnórquel, ver peces en su hábitat, entre ellos una barracuda, eso pensamos; nadamos en ese mar de una fantástica gama de colores azules, con un cielo de color lila que en el horizonte se volvía azul oscuro. Sin movernos un banco de peces nos rodeó, un pelícano vino en picado, a unos veinte metros capturó la presa y levantó el vuelo. Fue una suerte que no nos confundiera con un pez. Las tortugas pasaban de largo, las estrellas de mar, los caracoles, a nuestro lado disfrutaban del ardiente sol. Debido a la carencia de agua dulce casi no vimos animales terrestres. Se hicieron de rogar los contrabandistas y piratas que en épocas pasadas se escondían allí, no pudiendo hablar con ninguno. 

De Los Roques proviene el noventa por ciento de las langostas que se consumen en Venezuela.


         Maravilloso entorno que se originó en época reciente, entre diez mil a quince mil años. Es el único atolón coralino del mundo en cuya formación no hubo procesos volcánicos.

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