Cuando
vayan mal las cosas,
como a veces suelen ir,
cuando
ofrezca tu camino
solo
cuestas que subir,
cuando tengas poco haber,
pero
mucho que pagar,
y precises sonreír
aun teniendo
que llorar,
cuando el dolor te agobie
y no
puedas ya sufrir,
descansar acaso debes…
¡pero
nunca desistir!
Tras
las sombras de la duda,
ya
plateadas, ya sombrías,
puede bien surgir el triunfo,
no el
fracaso que temías,
y no es dable a tu ignorancia,
figurarse
cuán cercano,
puede estar el bien que anhelas
y que
juzgas tan lejano.
Lucha,
pues, por más que tengas
en la
brega tengas que sufrir.
¡Cuando
todo esté peor, más debemos de insistir!
Si en la lucha el destino te derriba,
si todo en tu camino es cuesta arriba,
si tu
sonrisa es ansia satisfecha,
si hay faena excesiva y vil cosecha,
si a tu caudal se contraponen diques,
date una tregua, ¡pero no claudiques!
Porque
en esta vida nada es definitivo,
ten en cuenta que: todo pasa, todo llega y
todo vuelve.
Poema sobre la importancia de
la Perseverancia y la Fortaleza, dos de las virtudes cardinales, a no rendirse
jamás ante la adversidad, y a no sumirse en la derrota. Hay tres figuras
literarias notables y recurrentes: la anáfora, la metáfora y la antítesis
subyacente. Anímate y búscalas.
Joseph Rudyard Kipling, autor
de relatos, cuentos infantiles, novelista y poeta nació en Bombay un 30 de
diciembre de 1865 y murió en Londres, un 18 de enero de 1936.
Se le ofreció el premio
nacional de poesía Poet Laureateship en 1895; la Order of Merit y el título de
Sir de la Order of the British Empire en tres ocasiones, honores que rechazó.
Sin embargo, aceptó el Premio
Nobel de Literatura de 1907 y fue el ganador del premio Nobel de Literatura más
joven hasta la fecha, y el primer escritor británico en recibir este galardón.


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