Huele a sal marina,
a mojito de ron,
a palmeras con puesta de sol.
A galán de noche,
a pescadito frito,
a arena ardiente,
a protector solar.
A árbol de sombra,
a paellas
y helado de pistacho.
A escapada terráquea.
Días sin prisas
y sandalias mojadas de brisa.
A distancias de mármol,
pantallas cargadas de calor.
A fuegos indomables,
a lunas absortas
y a cenas fugaces.
A guitarra con acordes
de canción del ayer.
A bachata y salsa también.
Huele a verano otra vez.
© Sol Cerrato

No hay comentarios:
Publicar un comentario