sábado, 5 de enero de 2019

Blanca de la Torre Polo: Un episodio inédito del portal de Belén



—¡Ay, José! Si al menos tuviéremos un taladro podría colgar unas cortinas o poner un mueble y… esto parecería otra cosa—dijo la mujer, recorriendo con la mirada el establo que habían conseguido para pasar la noche.

—Pero, ¿de qué estás hablando, María? ¡Eso no existe!

—¡Me lo ha dicho el niño! —respondió ella, mientras se colocaba mejor el pañuelo en la cabeza—Es especial, ya lo sabes, marido.

—Lo sé, mi vida; eso me temo. Lo que daría por un bocado—murmuró cansado, cuando le crujieron las tripas. Después miró a su hijo, dormido en los brazos de su madre—¡Qué bonito es! Su carita parece de seda.

María sonrió y, pasado un rato, comentó pesarosa:

—Con un portátil podríamos pedir kebab y nos lo traerían en veinte minutos; calentito y todo.

José abrió mucho los ojos, eso sí que le había impresionado. Él no veía más allá de aquel lugar oscuro y fantasmal.

—¿Eso también va a pasar, te lo ha dicho Jesús?

—Que adelanto, ¿verdad? Parece que el futuro será rutilante.

—Paso a paso, cariño. Espero que la ayuda venga de camino.

Y llegó, en forma de tres hombres mágicos subidos en camello.



©Blanca de la Torre Polo


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