Mostrando entradas con la etiqueta Premio Miguel de Cervantes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Premio Miguel de Cervantes. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de octubre de 2015

Octavio Paz: Viento

Octavio Paz (1988)
Premio Cervantes 1981
Premio Nobel 1990






Cantan las hojas,
bailan las peras en el peral;
gira la rosa,
rosa del viento, no del rosal.
Nubes y nubes
flotan dormidas, algas del aire;
todo el espacio
gira con ellas, fuerza de nadie.

Todo es espacio;
vibra la vara de la amapola
y una desnuda
vuela en el viento lomo de ola.

Nada soy yo,
cuerpo que flota, luz, oleaje;
todo es del viento
y el viento es aire siempre de viaje.



sábado, 27 de septiembre de 2014

Guillermo Cabrera Infante: Cervantes, mi contemporáneo

Guillermo Cabrera Infante
Gibara, Cuba, 1929 - Londres, Reino Unido, 2005


Discurso de aceptación del Premio Cervantes 1997


In memóriam Octavio Paz

Hay un juego literario que es, como la literatura, un salto mortal sin red. Consiste en preguntarle al otro: ¿con quién famoso te gustaría cenar esta noche? Me propusieron ese árbitro de elegancias que dormía de día y celebraba la noche. Pero yo no sé latín y no creo que pueda aprenderlo para esta noche. Me nombraron a Shakespeare, pero entre su inglés y el mío hay distancia de olvido. Por último me susurraron el nombre de Cervantes.

Ahora estamos sentados a la mesa en medio del comedor. La misma mesa y todos los muebles son lo que se vendría a conocer como Renacimiento español: muebles macizos, muebles sólidos.

—Para mí —le dije—, todos sus libros son un libro: único, real y maravilloso y el mejor que se ha escrito en nuestro idioma.

—Si no fuera por mis años y el sol de estas Castillas que me han curtido, me sonrojaría.

—Ya sé que usted no ha padecido nunca de vanidad ni de envidia literaria.

—Nunca —dijo Cervantes.

En algún lugar de la casa alguien tañía una vihuela y una voz de mujer cantaba. Reconocí la melodía. Era Guárdame las vacas, la tonada que originó las variaciones de Cabezón.

—Me parece que le gusta la música.

—Mucho.

—A mí también. Cultivo varias melodías en mis escritos. Su nombre me es familiar. Uno de mis personajes del Quijote se llamaba así.

—Fue uno que murió de amor al ver morir a su mujer.

—Así es. ¿De dónde viene su nombre?

—Alemán de origen.

—¿Es usted alemán?

—Oh, no. Vengo de América.

—Allá quise ir varias veces.

—Si hubiera ido nunca habría escrito el Quijote.

—Pero habría escrito otras aventuras. Realistas unas, mágicas las otras. Como hicieron Bernal Díaz y Cabeza de Vaca.

—Pero son memorias, no invenciones.

No puedo evitar pensar que si los reaccionarios que ocuparon el lugar de los adelantados le hubieran dado permiso para emigrar a lo que ya se llamaba América, su gran libro hubiera sido escrito no en España, sino en la Nueva España ¿Qué les parece Don Quijote de las Indias? ¿Qué tal Sancho Pampa? No habría habido molinos, pero habría vientos. ¿Es una fantasía americana? Cervantes, en la segunda parte del Quijote, hace elogio y alabanza de Hernán Cortés y lo muestra como un caballero ejemplar. Ni más ni menos su par impar.

—¿Es el Quijote una alegoría de su vida?

No lo pensó mucho para decir:

—Es la parodia de una alegoría.

—En todo caso es un libro maravilloso.

—Es muy amable con mi libro.

Cervantes tendría mi edad exactamente ahora, pero era obvio que estaba en el invierno de nuestro contento: Cervantes por su Don Quijote, yo por mi Cervantes.

—Eso es inevitabilidad —dije.

—Es una palabra larga —dijo Cervantes.

—Es una palabra demasiado larga —dije—, pero inevitable.

El mobiliario del comedor se hizo contemporáneo, las bujías se hicieron bombillas, el banquete se vuelve una última cena. Pronto se disolverá el autor, pero antes de que desaparezca el maestro desaparecerá el aprendiz de Cervantes.

¿Qué es morir sino una forma de organizarse? ¿Lo dijo Cervantes? ¿O fue mi otro maestro, Martí mártir?

Cervantes dejaba de ser un mero mortal para pasar a la inmortalidad. Aquí debe acabar mi discurso. Pero permítanme una palabra o dos antes de irme. Por mi casa de Londres han pasado varias generaciones de escritores españoles, algunos bisoños, otros veteranos.

Muchos de los jóvenes escritores han devenido una generación que escribe los libros mejores que se escriben en español. Grande ha sido mi contento de que así sea.

Quiero destacar a mi agente, la formidable Carmen Balcells, porque fue ella quien me dio la noticia de haber ganado el premio por teléfono. Su alborozo fue más grande que el mío porque a pesar de las voces de Carmen siempre he sido un tanto escéptico. Todavía lo soy ahora. A todos, empezando por Miguel de Cervantes Saavedra, ¡muchas gracias!




Respuesta del Rey Juan Carlos I


Una lengua humanista y creadora



 [...] Festejamos hoy los despejados caminos de nuestra lengua, cada vez más extendida y mejor cultivada por sus hablantes y escritores, fundida en la fraternal unión de los pueblos hispanohablantes y embellecida por el encanto de los acentos americanos.

Esta mañana destaca de manera especial uno de ellos, el de la querida Cuba, al hacer entrega del Premio Cervantes a uno de los más conspicuos escritores que ha dado la isla: el feliz autor de Tres tristes tigres, monumento a la versatilidad de nuestro idioma, a su aguda comprensión del mundo, a sus infinitas capacidades de manifestación estética.

Este año de 1998 completa simbólicamente el ciclo de una década que ha visto nacer a la Comunidad Iberoamericana de Naciones y en la que hemos conmemorado el V Centenario del Descubrimiento y, con él, el cimiento de la casa común que con tanto amor hemos ido construyendo.

Un hogar en el que hacemos realidad nuestros proyectos, y en particular el de una cultura orgullosa de sus raíces, nutrida de solidaridad, enamorada de la libertad, y que despliega su imaginación creadora al amparo y por el camino de nuestra lengua común.

Este espíritu late en la persona y la obra de Cabrera Infante, empezando por su relación con el formidable personaje histórico, cultural y literario de Cuba que fue José Martí. Si Cabrera afirma que Martí es toda una literatura y siempre habrá una historia literaria, también es cierto que el autor de La Habana para un Infante difunto tendrá siempre lugar de honor en esa historia.

Y lo ha de tener, sobre todo, por los acendrados valores literarios, tan cubanos, tan hispánicos, tan universales que resplandecen en su obra, canónica y ejemplar, muy próxima y concordante con la cervantina por su capacidad de aunar, desde abiertos postulados personales, lo particular con lo universal.

A la sombra de Cervantes, a su modo y medida, también Guillermo Cabrera elige su ciudad y su país para transformarlos literariamente y, sin perder un adarme de su esencia particular intransferible, en ciudad y país universales y acogedores. Desde sus primeros textos, Cuba está presente. La Habana es el principio y fin de su andadura. Y pues tiene su residencia, desde hace años, en Londres, quizá convenga recordar la palabras de Dickens:

"Comprendió que deseaba ser ciudadano del mundo". Pretensión que Cabrera Infante realiza a través de una propuesta literaria convencida y convincente y una vocación insobornable y contrastada. Su vida es una permanente transferencia literaria de la realidad que a todos afecta, con la que ha creado un mundo complejo y atractivo en otra dimensión de la misma realidad que vive y transfigura. Su labor ha ido ahormando una lengua humanista y creadora, con la que vida, lengua y literatura constituyen un todo armonioso.

La suya es una literatura que potencia el gozo sensible junto al placer de la razón, y en ella el humor tiene un papel preponderante.



martes, 5 de febrero de 2013

Galardonadas con el Premio Miguel de Cervantes

Está considerado como el galardón literario más importante en lengua castellana. Se da en reconocimiento a la labor creadora de escritores españoles e hispanoamericanos cuya obra haya enriquecido de forma notable el patrimonio literario en lengua española.
Fue creado en 1976, no puede ser dividido, ni declarado desierto, ni concedido a título póstumo. Se falla a finales de año y se entrega el 23 de abril, coincidiendo con la fecha en que se conmemora la muerte de Miguel de Cervantes.
El rey de España, preside la entrega de este galardón en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares.




María Zambrano Alarcón (española). 

En 1988 – 1ª mujer galardonada con el Premio Cervantes.

Nace en Vélez-Málaga, Málaga, el 22 de abril de 1904 y muere en  Madrid, el 6 de febrero de 1991. Filósofa y ensayista española fue discípula de José Ortega y Gasset .
Sus padres, maestros, desde Málaga se trasladan a Madrid y luego a Segovia donde transcurre su adolescencia, luego regresan a la capital donde ella se matricula por libre en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid. Y comienza su vida de escritora, de intelectual madrileña en los años veinte y treinta, participando en la guerra civil al lado de los republicanos lo que la conduce al exilio.
De 1940 a 1953 vive en México, Cuba, Puerto Rico, y de nuevo Cuba. Durante este exilio americano publica sus obras filosóficas más importantes. Deja América para seguir con su exilio en Italia, Francia y Suiza, durante los años de 1954 hasta 1983. El 20 de noviembre de 1984 regresa a España y se instala en Madrid. Para siempre.



Dulce María Loynaz Muñoz (cubana). 

En 1992 – 2ª mujer galardonada con el Premio Cervantes.

Nace en La Habana, Cuba, el 10 de diciembre de 1902 y muere en La Habana el 27 de abril de 1997. Hija de Enrique Loynaz del Castillo, general del ejército Libertador de Cuba y creador del Himno Invasor. Cuatro hermanos y todos poetas pero, solo Dulce María publicó sus obras.  Se graduó de Doctora en Leyes en la Universidad de La Habana. En 1944 recibió la Orden González Lanuza, conferida a aquellos que en la rama del derecho aportaron los frutos de sus estudios y experiencias. Fue la primera mujer en recibir dicha Orden.
Infatigable viajera su obra refleja muchos de los lugares visitados. Es más conocida en el ambiente literario por su poesía aunque, ella misma declaró alguna vez: “La poesía es lo accidental, lo accesorio. La prosa es lo medular”.
Por su casa habanera pasaron Federico García Lorca, Gabriela Mistral, Juan Ramón Jiménez, Juana de Ibarbourou, participando en aquellas reuniones de intelectuales que fueron llamadas “Aristocracia del conocimiento”.




Ana María Matute Ausejo (española). 

En 2010 – 3ª mujer galardonada con el Premio Cervantes.

Nace en Barcelona el 26 de julio de 1925. Es miembro de la Real Academia Española donde ocupa el asiento K. Y una de las voces más personales de la literatura española del siglo XX. Está considerada por muchos como una de las mejores novelistas de la posguerra española.

Se dice que su mejor obra es la trilogía “Los mercaderes” compuesta por “Primera memoria”, “Los soldados lloran de noche” y “La trampa”. El 12 de marzo de 2009 la escritora depositó en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes la primera edición de su libro: “Olvidado Rey Gudú”.  En 1976 fue propuesta para el Premio Nobel de Literatura. Sus libros han sido traducidos a 23 idiomas.

En sus conferencias habla sobre los beneficios de los cambios emocionales, los cambios constantes del ser humano y cómo la inocencia nunca se pierde completamente. Dice que aunque su cuerpo sea viejo, su corazón todavía es joven.




ELENA PONIATOWSKA (mexicana). 

En 2013 - 4ª mujer galardonada con el Premio Cervantes.

Nace en París en 1932. Tenía diez años cuando llegó a Ciudad de México, en un barco de refugiados, para alejarse de la Segunda Guerra Mundial. Ha escrito cuentos, novelas, teatro y poesía. Constantes en su obra es la presencia de la mujer y su visión del mundo, la Ciudad de México, la vida cotidiana, la literatura, la denuncia de injusticias y la crítica social. Su lucha por darle voz a aquellos a quienes no se les escucha. Como periodista ha trabajado en los periódicos Excélsior, Novedades, La Jornada. Sus entrevistas alcanzaron gran éxito, quizás, porque acostumbra a decir unas palabras y dejar largos silencios para que sean otros los que hablen. Algunas de ellas aparecen en Palabras cruzadas (1961) y en Todo México (1990). Recogió el Premio Cervantes vestida con el traje oaxaqueño. Sobre la muerte ha dicho: "Por ahorita trato de mantenerla lo más alejada posible. Yo mejor sigo andando por montes y collados dizque salvando a la Humanidad".








Ida Vitale (uruguaya). 

En 2018 – 5ª mujer galardonada con el Premio Cervantes


Nace en Montevideo el 2 de noviembre de 1923. Forma parte de la cuarta generación de emigrantes italianos en Uruguay. Vivió muchos años en México y en Austin, Texas. 

Es Ciudadana Ilustre de Montevideo desde octubre de 2019.


Su poesía nace de una exquisita sensibilidad hacia el mundo natural, donde el uso y la interpretación del lenguaje, con mucha carga simbólica, son la clave.

A lo largo de la vida ha recibido numerosos premios y reconocimientos literarios, sin abandonar por ello su otra pasión: la enseñanza.

El Premio Cervantes valora: “su lenguaje, uno de los más reconocidos en español”.  

Una de sus frases: “El humor es esencial para sobrevivir”.


Cristina Peri Rossi
En 2021 - 6ª mujer galardonada con el Premio Cervantes

Nace en Montevideo en 1941. Está considerada como una de las escritoras más importantes de habla castellana, traducida a más de veinte lenguas, incluidas el idish y coreano. Es la única escritora femenina vinculada al boom latinoamericano. 

El Premio Cervantes reconoce: "La trayectoria de una de las vocaciones literarias de nuestro tiempo y la envergadura de una escritora capaz de plasmar su talento en una pluralidad de géneros".