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viernes, 27 de junio de 2025

La torre inclinada de Pisa: Una de las siete maravillas del mundo

 


 

Está considerada, junto a la catedral de la que forma parte, una joya del arte Románico. 

En 1987 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Situada en la plaza del Duomo tiene una altura de 54,474 metros, divididos en ocho pisos: una base de arcos ciegos con quince columnas en mármol blanco, seis niveles adornados con arcadas abiertas de medio punto y un campanario en la cima. Recorriendo los ocho pisos se cuentan 207 columnitas. La escalera interna en espiral tiene 251 escalones. La obra dio comienzo en el año 1174. Su peso total se calcula en torno a las quince mil toneladas.

En lo alto hay siete campanas: La Asunción (la más grande), la del Crucifijo (la más moderna), la Pascuareccia (la más antigua), la San Ranieri, La Justicia, Pozo y la Tercera. Cada campana corresponde al tono de una de las notas musicales. Los elementos góticos del campanario combinan armoniosamente con el estilo románico de la torre

Se dice que desde lo alto de la torre Galileo estudió y experimentó la ley gravitacional de los cuerpos. La historia, aunque descrita por un estudiante del propio Galileo, se considera un mito.

Su inclinación es debida a una cimentación de apenas tres metros, asentada en un subsuelo débil e inestable. La torre fue cerrada al público el 7 de enero de 1990. Tras una década de reconstrucción y estabilización se reabrió al público el 15 de diciembre de 2001, y fue declarada estable durante al menos otros 300 años.





martes, 11 de junio de 2024

Centro histórico de Nápoles (Italia)

 

Entrada del Castel Nuovo


Patrimonio de la Humanidad en 1995.

Se trata de una de las ciudades más antiguas de Europa.

La primera fundación de la ciudad data del siglo VIII a.C. Griegos, romanos, bizantinos, normandos, franceses, aragoneses, borbones han dejado su huella.

La primera obra religiosa del periodo cristiano parece haber sido la capilla de Santa Restituta, incluida hoy en el interior de la catedral, pero hay muchas iglesias como las de san Gennaro en la que cada año, 19 de septiembre, aniversario de su muerte se produce normalmente la licuación de la sangre del santo, san Giorgio Maggiore y san Giovanni Maggiore, cuyos elementos arquitectónicos se fecharían en los siglos IV y V. Un detalle curioso: en 1944 no se licuó la sangre de san Gennaro y el Vesubio hizo erupción,

El Castell dell’Ovo es, en cambio, uno de los vestigios más importantes del período normando, a pesar de que su aspecto actual lo debe a remodelaciones posteriores. Recibe este nombre por una antigua leyenda que afirma que el poeta Virgilio enterró aquí en las mazmorras del edificio un huevo mágico. El nombre que es posible se deba a su forma ovular, se lee en los documentos del siglo XIII relativos al reinado de Carlos I de Anjou.

Con la llegada de los Anjou, Nápoles sale de sus murallas y se extiende por los alrededores, mientras el gótico lombardo se impone como el estilo que determinará la arquitectura de ese período. Es el que se hace visible en la nueva catedral, las iglesias de san Lorenzo Maggiore donde parece que Giovanni Boccaccio se enamoró de Fiammetta, la bella María de Aquino, hija del rey Roberto de Anjou, su musa; san Domenico Maggiore donde hay cuarenta y cinco sepulcros de la nobleza aragonesa, entre ellos está Isabel de Aragón, princesa de Nápoles y duquesa de Milán entre los años 1489 y 1494; santa Chiara, la mayor iglesia gótica de la ciudad, donde detrás del altar mayor está el sepulcro del rey Roberto I de Nápoles, se dice que, Roberto de Anjou fue el primero que regaló a su mujer un pesebre, en las capillas laterales está los sepulcros del rey Borbón de Nápoles Francisco II, su mujer, así como los de la reina María Cristina de Saboya; y santa María Donnaregina fundada por monjas de Constantinopla y donde se encuentra el sepulcro de María de Hungría, encargado por su hijo Roberto I de Anjou; o en el palacio del Príncipe de Taranto.

Entremos en la Catedral. La capilla de san Genaro está a la derecha. Está dedicada a la Asunción. Solo quedan algunos arcos góticos, lo demás es manierista. En 1600 los obispos llamaron a Luca Giordiano. Cossimo da Fasio hizo la cúpula de tamaño similar al suelo. Todo es cobre, plata, lapizlázuli. Tres llaves abren las puertas de la Capilla. La estatua de plata de San Genaro la llaman cara amarilla. Se le venera y se le insulta, si no hace milagros.

El siguiente período de cambio artístico procede de la dinastía aragonesa, con la iglesia de santa Caterina que alberga la tumba de Francesco Caracciolo, condenado a muerte por el almirante Horatio Nelson; el conjunto de Monteoliveto, santa Ana de los Lombardos, ejemplo del Renacimiento toscano, una auténtica joya; el palacio Real; el colegio jesuita de Capodimonte o el convento de san Agustín.

En cuanto al tejido urbano, aún es claramente visible el barrio español, con una estructura en damero perfectamente diferenciada del resto de la ciudad.

Nápoles con su atmósfera animada, ruidosa, su ropa tendida, el olor a horno de leña, nos recuerda que aquí nació la pizza Margarita. En Navidad en el mercado artesanal se pueden encontrar figuras para los pesebres en todas las dimensiones.

 

Fresco de las catacumbas de san Genaro


Visita Nápoles.

 Sé feliz

 

 

 

 

viernes, 31 de mayo de 2024

Costa Amalfitana: Amalfi y Positano

 



Patrimonio de la Humanidad 1997.

El símbolo de la costa Amalfitana es un zorro pescando, una prueba de la relación que en ella existe entre el mar y la montaña.

 

Amalfi

Se encuentra en la boca de una profunda garganta al pie del Monte Cerreto, de 1315 m de altura, rodeada por acantilados.

La fundación de Amalfi se remonta al siglo IV a.C., pero la primera referencia escrita sobre Amalfi data del año 596 en la que se habla de una villa fortificada que tenía el estatus de sede episcopal. En el año 839 la región declaró su independencia. Fue una potencia marítima y comercial desde el siglo IX hasta finales del siglo XI. intercambiando su grano, sal, esclavos e incluso madera traídos desde el interior de Italia, a cambio de dinares de oro de Egipto y Siria, que usaba para comprar sedas al Imperio bizantino que luego eran revendidas en Occidente. Los mercaderes de Amalfi ya empleaban monedas de oro para comprar tierras en el siglo IX, mientras la mayoría de Italia todavía funcionaba a base de trueque.

Los núcleos urbanos que se construyeron tenían las casas muy juntas, gravitando sobre las escarpadas colinas unidas por callejuelas y escaleras que recuerdan los zocos árabes. Una original arquitectura nació en Amalfi y se desarrolló con el nombre de estilo «árabe normando».

La Catedral románica. su Claustro del Paraíso. Su Cripta, donde se encuentran las reliquias de san Andrés apóstol, hermano de Simón Pedro, merecen una visita.

Durante el dominio español se creó el ducado de Amalfi que todavía es un título nobiliario español, con Grandeza de España, otorgado por primera vez por el rey Felipe IV a Octavio Piccolomini de Aragón el 13 de noviembre de 1642, desde Nápoles.

 


Positano

Parte integrante de la antigua República Amalfitana, una de las más pujantes durante la Alta Edad Media, su activo puerto entró en decadencia como consecuencia de la desaparición de la república debido a las incursiones de Roger II de Sicilia y los pisanos.

La suerte del pueblo comenzó a cambiar en los años cincuenta del siglo XX, gracias al turismo. Entre sus productos destacan la moda, la cerámica, el limoncello…

Uno de los más ilustres visitantes del pueblo, el novelista estadounidense John Steinbeck contribuyó a dar a conocer el atractivo del pueblo con su artículo de mayo de 1953 en el Harper’s Bazaar: 

«Positano te marca. Es un lugar de ensueño que no parece real mientras se está allí, pero que se hace real en la nostalgia cuando te has ido».



Os encantará

domingo, 11 de febrero de 2024

Los «trulli» de Alberobello

 



Patrimonio de la Humanidad 1996

La comarca de las Murgas es famosa por los trulli, construcciones típicas de esta región que se extiende desde Selva di Fasssano al valle de Itria.

Unos dicen que el origen de estas construcciones se remonta a la Prehistoria, a la segunda mitad de Edad Media o a principios del siglo XVI cuando, siendo un pequeño feudo bajo el dominio de los condes de Conversano, comenzó a poblarse de campesinos que deseaban cosechar las tierras fértiles. Los condes autorizaron a los colonos para que construyeran sus casas a la piedra seca, esto es, sin utilizar mortero, para poder ser derruidas en caso de inspección regia.

Esto se debía a la Pragmática de Baronibus, norma existente en el Reino de Nápoles, en cuya virtud el nacimiento de una aglomeración urbana exigía el pago de tributo. Así con la astuta propuesta se evitaba pagar el impuesto, ya que se podían configurar como construcciones precarias, de fácil demolición.

Son cabañas de piedra caliza encalada y con techumbre en forma de cono que se embellecen con pináculos decorativos, cuya forma está inspirada en elementos simbólicos, místicos y religiosos. Están construidos sobre la misma roca. Las pareces de 1,5 a 1,8 metros de altura y normalmente de planta rectangular son dobles y cuentan con pequeñas ventanas. Su techumbre cónica está compuesta también por piedras planas dispuestas de modo concéntrico. Las viviendas cuentan con ingeniosos sistemas de recogida de la lluvia, usando unos aleros en la base del tejado que conducen y recogen como canalones el agua a través de un canal practicado en una losa hacia la cisterna que está situada bajo la vivienda.



Los trulli de Alberobello son unos de los mejores conservados y homogéneos de este tipo en Europa. El barrio de Monti contiene 1030 trulli. Sus calles descienden por las faldas de la colina y convergen en su base. Sobre la cumbre del rione Monti se encuentra la iglesia de san Antonio de Padua, también en forma de trullo, con planta de cruz griega y a más de cuatrocientos metros sobre el nivel del mar. Se integra perfectamente con lo que le rodea.

El barrio de Aja Piccola con 590 trullis es menos homogéneo y confluye sobre una explanada, la cual en la época feudal se utilizaba como «era» para trillar.

La mayoría de los trulli pertenecen a particulares, aunque algunos han sido adquiridos por el Ayuntamiento. Un 30% se destinan a tiendas para el turista, un 40% están abandonados y solo el 30% están habitados, aunque cada día va disminuyendo las familias que viven en ellos.

 


Leer es viajar



Fotos: Ángeles Alonso 


martes, 21 de noviembre de 2023

Hipogeo de Hal Saflieni (Malta)

 













Cámara del santuario


Patrimonio de la humanidad 1980

El Hipogeo es un templo prehistórico maltés de la Edad del Bronce (3500-2500 a.C.), cuya originalidad consiste en estar excavado bajo tierra. Su arquitectura se inspiró en los templos megalíticos construidos en la superficie.

Este monumento subterráneo se compone de una serie de salas y pasadizos excavados por el hombre en tres planos principales, encontrándose el más profundo a 10,60 metros debajo del actual nivel del suelo.

Este laberinto fue tallado con la ayuda de piedras duras como el sílex y la obsidiana, mientras que las cuernas de ciervo eran utilizadas para horadar la blanca piedra caliza de globigerinas.

Antiguamente se accedía al Hipogeo pasando por un edificio vecino construido en superficie. De la estructura de este templo solo queda algunos bloques de piedra que se conservan en los cimientos de una casa moderna. Hoy se desciende al Hipogeo por una escalera moderna en espiral. Su parte posterior está compuesta por una sucesión de grutas que parecen haber servido para la práctica de algún culto y que pueden ser de origen natural. Los niveles inferiores han sido tallados y moldeados como elementos de una arquitectura de origen megalítico con mucha precisión, mostrando un gran refinamiento.

La sala principal y la sala de los Santos son muy notables, con sus fachadas cóncavas simulando puertas, ventanas y bóvedas con cornisas, lo mismo que la sala del Oráculo, cuyo nicho con eco da a la voz humana una amplitud sobrenatural impresionante.

A un nivel más profundo existen una serie de pequeñas salas que se alcanzan descendiendo algunos escalones irregulares que quizás sirvieran para detener a los intrusos. Los techos de la sala del Oráculo y del amplio pasadizo que la une con la sala de los Santos están decorados con un motivo en espiral de color rojo ocre.

Cuando el Hipogeo fue descubierto en el año 1902 contenía un montón de restos humanos que pertenecían a unos siete mil individuos, lo que llevó a la conclusión que durante la época prehistórica este lugar de culto fue transformado en osario.


La durmiente. Museo Arqueológico, La Valleta, Malta

viernes, 17 de marzo de 2023

Yuso y Suso: Monasterios de san Millán

 

Monasterio de Suso (arriba( y Yuso (abajo


Son Patrimonio de la Humanidad y están situados en el pueblo de San Millán de la Cogolla bajo las cumbres del monte San Lorenzo, el más alto de La Rioja. Son cuna de la lengua castellana, tanto escrita como hablada, tanto en prosa como en verso. Mucho tuvo que ver Gonzalo de Berceo considerado como el poeta más antiguo de la lengua castellana que puso en verso la Vida de san Millán escrita por san Braulio.

Monasterio de Suso: El de arriba.

Surgió de las cuevas que habitaron los eremitas discípulos de san Millán, allá por el siglo VI. La iglesia con dos naves laterales y cinco tramos tiene una orientación poco común, debido a las sucesivas ampliaciones que convirtieron aquellas cuevas en cenobio y en monasterio. Se pueden observar diferentes estilos arquitectónicos: visigótico, mozárabe y románico. En la fachada sur una de las portadas lleva el nombre de Gonzalo de Berceo.

En su interior destaca el sepulcro románico del santo. Esculpido en alabastro, la lápida muestra a san Millán rodeado de figuras que representan a san Braulio, santa Potamia y varios discípulos. A los pies del sepulcro se narra el milagro del ciego y el de la niña muerta y resucitada por san Millán.

La importancia cultural de Suso se manifiesta en la colección de manuscritos y códices que salieron de su escritorio, uno de los más notables de la Edad Media en España: el Códice Emilianense de los Concilios de 992; la Biblia de Quiso de 664 o una copia del Apocalipsis, de Beato de Liébana del siglo VIII. Es el marco en el que va a surgir la que hoy es la más antigua manifestación escrita de la lengua española.

Monasterio de Yuso: El de abajo.



Considerado como El Escorial de la Rioja fue edificado para ampliar el de Suso en el siglo XI, destaca por sus grandes dimensiones. Fue reconstruido en los siglos XVI, XVII y XVIII, y en él se conjugan diferentes estilos: principalmente renacentista y barroco. Exhibe una bella portada, obra del maestro de cantería Pablo de Basave. Al oeste se encuentra el imponente salón de Reyes que guarda pinturas de Juan de Rizzi y la escalera o Escala Real. El monasterio de Yuso guarda como verdaderas joyas románicas las dos arquetas, de oro y marfil del siglo XI, que contienen los restos de san Millán y de san Felice, su maestro.

Digna de verse es la reja, realizada en 1676, que cierra el coro bajo de la iglesia. En esta misma zona de la iglesia se encuentra una de las joyas del monasterio: un púlpito de nogal, que parece ser de finales del XVI.

El archivo medieval consta de dos cartularios –el Galicano y el Bulario– y de unos trescientos documentos originales.

La Biblioteca contiene más de diez mil volúmenes, pero su verdadero valor e interés radica, en los ejemplares raros que conserva. Una de estas rarezas bibliográficas es el «Evangelario de Jerónimo Nadal», impreso en Amberes en 1595 en el que todas las láminas están policromadas, una a una.

 


 

El monasterio de Suso pertenece al Estado, mientras que el de Yuso es propiedad de la orden religiosa de los Agustinos Recoletos. Estos han alquilado por espacio de cincuenta años al Gobierno de la Comunidad de La Rioja una parte del monasterio que se utiliza actualmente como hostal y como centro de estudios de la lengua española.

martes, 31 de julio de 2018

El Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial

Vista aérea de El Escorial desde el Monte Abantos



Sobre la ladera meridional del monte Abantos, en la Sierra de Guadarrama, a cincuenta kilómetros de Madrid capital, se encuentra este Real Monasterio, el más grande de España, que destaca por la potencia de su imagen, su elegancia arquitectónica, sus proporciones, y sus ricos valores simbólicos.

Este complejo incluye un Palacio, residencia de la familia real; una basílica, verdadero núcleo de todo el conjunto, un panteón, lugar de sepultura de los reyes de España, una biblioteca con sus ricos códices, un colegio, un monasterio, residencia de los frailes de la Orden de San Agustín, y también un museo, gracias a sus pinturas, esculturas, cantorales, pergaminos, ornamentos litúrgicos…

Gran Calvario
Roger van der Weyden

El rey Felipe II ordenó su construcción a su arquitecto Juan Bautista de Toledo para conmemorar la victoria en la batalla de San Quintín, el 10 de agosto de 1557, sobre las tropas de Enrique II, rey de Francia. Tras la muerte de Juan Bautista, le sucedió El Bergamasco y posteriormente su discípulo Juan de Herrera.

Se utilizó pizarra de las canteras de Bernardos, en Segovia, y la madera de Valsaín y San Rafael para las vigas, aunque éstas en 1968 fueron sustituidas por vigas de hierro.

Este Monasterio dio origen al estilo herreriano y se le considera desde finales del siglo XVI, la Octava Maravilla del Mundo. Marcó el paso del plateresco renacentista al clasicismo desornamentado. Su construcción duró veintiún años.

La planta con solo cuatro torres en las esquinas y el Palacio Real haciendo de «mango» recuerda a una parrilla, por lo que se cree que se ideó así en honor de San Lorenzo, que murió martirizado en Roma asado en una parrilla y cuya festividad se celebra el 10 de agosto.  

Felipe II quiso dotarlo de los recuerdos de sus tres ciudades más queridas: Valladolid, Milán y Bruselas. La planta rectangular con cuatro torres en las esquinas es típica de los alcázares castellanos de piedra; la arquitectura clásica italiana la encontramos en la basílica y las portadas, y los tejados apizarrados flamencos rememoran un trocito de Bruselas.

En 2013 el Banco de España emitió una moneda conmemorativa de dos euros en la que aparece el Monasterio.

Es Patrimonio de la Humanidad desde 1984.

Fachada occidental
Entrada principal de la basílica


Visitadlo

No deja indiferente

domingo, 31 de enero de 2016

Cuzco (Perú)

Himno al Cuzco

Cuzco, a tres mil doscientos veintiséis metros de altitud se ubica en el valle formado por los ríos Huatanay  y Tuyumallu entre las cordilleras central y oriental, que forman el nudo de Vilcanota. Fue la capital inca, el Estado más extenso y poderoso que habitó al sur del continente americano, y aún conserva gran cantidad de vestigios arqueológicos que dan cuenta de su pasado glorioso y majestuoso. Casi todo fue destruido durante la conquista y colonia.  Incluso antes de la llegada de los españoles, la guerra que enfrentaron por el poder Atahualpa y Huascar, hijos de Huayna Capac, arrasó en gran medida la ciudad.
Soportales de la Plaza de Armas

Pese al relieve, la capital inca se organiza según el trazado octogonal en damero y la plaza central. Por ese motivo, los españoles que la fundaron el 23 de marzo de 1534, no tuvieron más que superponer sus viviendas sobre las murallas anteriores y erigir la plaza de Armas sobre la antigua plaza inca, que era llamada “Lugar de alegría”. Las plazas indias estaban rodeadas de murallas, las cuales con frecuencia fueron aprovechadas como cimientos de casas coloniales formando el estrecho corredor  en las calles enlosadas, lo que provoca una  atmósfera especial y única en el mundo.

Cruz en Santo Domingo

En las iglesias se mezcla el barroco con el aire indígena, creando un estilo propio. No en vano la escuela artística de Cuzco de los siglos XVII y XVIII tuvo gran fama.
 
Convento de Santo Domingo
Claustro de Santo Domingo









El Convento de Santo Domingo está edificado sobre el templo del Sol, el más bello de la época de Manco Capac, que en el año 1250 lo construyó para el dios Wiracocha, posteriormente el Inca Pachacutec, en 1440 lo transforma, pasando el dios Sol, a ser  la máxima deidad.  Escriben los españoles que tuvieron la oportunidad de ver el templo antes de su destrucción y saqueo que era la cosa más maravillosa que habían visto con las paredes cubiertas con oro y piedras preciosas, abundantes objetos de oro y plata y mantos de plumas multicolores que cubrían los techos.

Iglesia de la Compañía

La iglesia de la Compañía de Jesús fue edificada frente a la plaza central, a un lado de la Catedral, en lo que antes fue el palacio de Huayna Capac, como tantas otras iglesias de América es una obra maestra del barroco colonial del continente americano.

Detalle de la Catedral

La Catedral Basílica de la Virgen de la Asunción es obra de Manuel de Veramendi, de planta rectangular con tres naves que coinciden con las tres puertas de la fachada. En el interior hay verdaderas joyas  de arte mestizo y su sillería del coro de Diego Arias de la Cerda es majestuosa. Conserva un monolito de forma ovoide que representa a Wiracocha. La iglesia del Triunfo que en principio se utilizó como Catedral, hoy es una capilla auxiliar y junto con la iglesia de la Sagrada Familia forman, el Conjunto Catedralicio.

Casa del Almirante
Casa de los Cuatro Bustos

Dentro de la arquitectura civil sobresalen las casas del Almirante, verdadera obra maestra de la arquitectura civil cuzqueña, que lleva el nombre del Almirante Francisco Alderete Maldonado, quien ocupó la casa hasta su muerte en 1643; y la casa de los Cuatro Bustos perteneciente a los marqueses de Salas Valdés. No falta el escudo nobiliario sobre el dintel.


Cuzco es llamada la “Roma de América” y fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1983.  

Un lujo es poder conocerla.



Mapa del Perú

martes, 29 de diciembre de 2015

Zona Arqueológica de Chan Chan (Perú)

Ciudadela Chan Chan


De la antigua capital del reino Chimor hoy queda una extensa área de restos arqueológicos de unos veinte kilómetros cuadrados aproximadamente. Se encuentra a unos cinco kilómetros de Trujillo, en el departamento de La Libertad, entre los distritos de Trujillo y Huanchaco.

Cenefa de los Peces

Entre los años 800 y 900 de la era cristiana surge un reino local en la costa norte peruana. Este señorío se desarrolla en la misma zona en que otros, anteriormente, habían alcanzado un gran desarrollo cultural como la Moche, Lambayeque...





Enrejado. Zona de audiencias

Tras debilitarse el dominio del imperio Wari allá por los años 1000 y 1200 da comienzo el gran desarrollo de la cultura Chimú. Los Chimor se extendieron por la costa norte del Perú, desde el valle del rio Chillón, al norte de Lima, hasta Tumbes, en la frontera con Ecuador.


Cubículos de funcionarios
Su fundador, según información recogida por los cronistas de la conquista, fue un personaje llamado Tacaynamo, quien además inició la construcción de los monumentales complejos  de Chan Chan y una serie de caminos que articularon su señorío de norte a sur y de la costa a los valles interandinos, controlando los centros administrativos del reino.


Cenefa de los pájaros
La ciudad llamada Chimo, Chimor y Cauchán, es totalmente de adobe y llegó a albergar cien mil personas, en su momento de auge.  Está dividida en nueve sectores rectangulares de 200 x 400 metros, con murallas de corte trapezoidal de hasta doce metros de altura y diversos caminos entre ellas.

Esta cultura desarrolló una agricultura sofisticada, con extensos canales de regadíos, reservas de agua de gran capacidad, instrumentos de labranza y tratamientos de suelos, que les permitió obtener dos o tres cosechas al año en muchos valles y en terrenos no tan fértiles.

Calle principal

Luego en el siglo XV, allá por 1470, el Gran Chimú viendo que era imposible resistir más tiempo, tuvo que rendir vasallaje a los incas.

Hoy cuesta imaginar cómo fue esta zona devastada durante el esplendor chimú. Su gran tamaño, la organización social jerarquizada que se adivina en el espacio urbano, las mansiones, templos, almacenes, cementerios… Los frisos y relieves dan fe de aquel esplendor que en pleno auge gozó la cultura Chimú.


Esta zona arqueológica fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1986, pero las ruinas de Chan Chan están en peligro. Las paredes de adobe se desvanecen.   



Laguna









Fotos: Ángeles Alonso 

domingo, 29 de noviembre de 2015

Centro Histórico de San Petersburgo (Rusia)

La ciudadela.
Río Neva. Catedral de San Pedro y San Pablo al fondo
Foto: Ángeles Alonso





Localizada en el golfo de Finlandia, a orillas del mar Báltico, en la región de Leningrado es el símbolo de la parte europea de Rusia, que con justa razón, forma parte de las ciudades más celebres y bellas del mundo. Su centro histórico y monumentos de los alrededores es considerado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1990.

Canal Fontanka con la Catedral de San Isaac al fondo
Foto: Ángeles Alonso

Con sus canales y más de cuatrocientos puentes, Píter como la llaman familiarmente los que viven en ella, es fruto de la iniciativa del zar Pedro I el Grande, que la fundó el 27 de mayo de 1703, en la isla Zayachiy. La memoria del fundador de la ciudad esta encarnada en el monumento creado en 1768 por el genial escultor francés  Etienne Falconet.

Ha sido bautizada con varios nombres: Se llamó San Petersburgo durante unos doscientos once años, Petrogrado por escasos diez años, Leningrado por un espacio de sesenta y siete años. Ahora ha vuelto a sus orígenes después de un plebiscito.

La punta oriental de la isla Vasilieskiy divide el curso majestuoso del rio Neva  en dos brazos, el Mayor y el Menor. Durante largo tiempo esta parte de la isla sirvió de puerto mercante, por lo que en este lugar se encuentran la Bolsa, dos columnas rostrales  de 32 metros de altura y el malecón revestido de granito.

Columnas rostrales
Foto: Ángeles Alonso
Catedral de San Pedro y San Pablo
Foto: Wikipedia, la enciclopedia libre


Por el amplio Neva navegan barcos fantásticos que traen a ingentes turistas. En la ciudadela no podía faltar una catedral de piedra, en cuyo campanario se encuentra la figura del ángel que lleva una cruz y bendice a la ciudad. Esta catedral sirve de panteón a los emperadores rusos y los miembros de la familia imperial. Lo mismo que el templo, la fortaleza de forma hexagonal con seis bastiones en cada uno de sus ángulos, recibió el nombre de San Pedro y San Pablo.

Palacio de Invierno
Foto: Ángeles Alonso


El Palacio de Invierno, sede del Museo del Hermitage, con sus formidables dimensiones, sus colores verde y blanco, su forma de rectángulo alargado, su abundancia de elementos decorativos y su noble porte, debía simbolizar la potencia del imperio Ruso. Está erigido en la orilla izquierda del Neva, iniciado en 1754 por el arquitecto Bartolomeo Francesco Rastrelli fue concluido en tiempos de Catalina II. De lo grandioso del palacio dan una idea los datos siguientes: mil cincuenta y siete piezas, ciento diecisiete escaleras, mil setecientas ochenta y seis puertas y mil novecientas cuarenta y cinco ventanas. Al entrar no dan abasto los ojos que se van del suelo al techo recorriendo paredes y puertas. Todo una maravilla. 

El señorial perfil de la margen izquierda del río Neva muestra de izquierda a derecha, el teatro Hermitage, el arco sobre el canal de Invierno, el Gran Hermitage, el Pequeño Hermitage y el Palacio de Invierno.


Complejo arquitectónico del Hermitage
Foto: Wikipedia, la enciclopedia libre

La plaza del Palacio señorea en el centro histórico de la ciudad, uniendo armoniosamente el soberbio edificio del Estado Mayor General, el Palacio de Invierno, la columna de Alejandro de granito rojo (la más alta de su tipo en el mundo), con la figura del ángel en su cúspide y el Estado Mayor de la Guardia.  La plaza del Palacio es, diríamos, la corona arquitectónica de la capital norteña de Rusia.

Almirantazgo de San Petersburgo
Foto: Wikipedia, la enciclopedia libre

La torre del Almirantazgo, punto focal de las tres principales calles más antiguas de la ciudad, que son la avenida Nevski, la calle Gorokhóvaia y la avenida Voznesenk, es un edificio con cuatrocientos metros de fachada principal y las dos laterales que superan los ciento setenta metros, se acentúa la parte central  por la torre de tres pisos con una aguja dorada rematada por una veleta de oro en forma de pequeño barco y una puerta semejante a un arco de triunfo.

Una de las ciudades más espléndidas y armoniosas de Europa.

No dejéis de visitarla. No se olvida.