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viernes, 7 de junio de 2024

Butrinti (Albania)

 

Restos del teatro


Patrimonio de la Humanidad 1992

El yacimiento arqueológico está situado sobre una pequeña colina ante al mar Jónico, frente a la isla griega de Corfú. Sus ruinas resumen varios siglos de historia:

A finales del siglo VII a.C. los griegos se establecieron aquí. Según el poeta Virgilio en su Eneida fue una ciudad fundada por el príncipe troyano Héleno, hijo del rey Príamo. Poco después llegó el héroe troyano Eneas huyendo de la destrucción de Troya y se encontró con Héleno. El historiador Dionisio de Halicarnaso dio cuenta de la visita del héroe. Otra leyenda nos dice que fue Eneas quien fundó la ciudad al hacer una ofrenda a los dioses para agradecerles que su huida de Troya hubiese tenido éxito.

Los romanos la llamaron Butbrotum. Fue protectorado romano hasta que a partir del 167 a.C. la ciudad fue anexionada definitivamente a Roma. Luego pasó a formar parte de la provincia romana de Ilírico. En el año 49 a.C. Julio César visitó la ciudad durante su campaña contra Pompeyo. El emperador Octavio Augusto, en el año 31 a.C. la convirtió en una colonia de veteranos de la Batalla de Actium, en la que Octavio Augusto había vencido a sus rivales Marco Antonio y Cleopatra. Se construyó un acueducto, baños romanos, un foro y un ninfeo.

Con los cristianos se convirtió en sede de un obispado y se construyó uno de los mayores baptisterios paleocristianos y una basílica. Con la llegada de los eslavos a los Balcanes y hasta principios del siglo XIII, Butrinti se quedó reducida a una fortaleza.

Fue la administración bizantina, siglo IX, la que le dio una última época de prosperidad a la ciudad. En 1204 el Imperio Bizantino sucumbió ante la cuarta Cruzada. Después de la ocupación veneciana a finales del siglo XIV y ya bajo la administración otomana, se vio amenazada por la expansión de los terrenos pantanosos y la malaria, por lo que fue abandonada.

En 1797 Butrinti pasó a Francia, cuando Venecia la cedió a Napoleón Bonaparte como parte del Tratado de Campo Formio. En 1799 los otomanos la conquistaron de nuevo y en 1912 pasó a formar parte de Albania tras la independencia.

Las primeras excavaciones arqueológicas comenzaron en 1928. El más interesante monumento antiguo griego es el teatro, que se encuentra en muy buen estado de conservación, cuyas tribunas aprovechaban la inclinación de la colina en la que estaba sustentada la acrópolis. El baptisterio es la ruina más importante de la época paleocristiana construido en el interior de los baños públicos romanos. Aún se conservan los bellos mosaicos del pavimento de la nave principal y parte del ábside. La basílica paleocristiana fue reconstruida en el siglo IX y sus ruinas están tan bien conservadas como para permitir el análisis de su estructura formada por tres naves con transepto y con un ábside poligonal en el exterior. Del período el emperador Justiniano se conserva una basílica bizantina de la segunda mitad del siglo VI d.C.

Los restos más antiguos son los muros de piedra ciclópeos que protegían la ciudad. Llama la atención la Puerta del León del siglo IV a.C., que era una de las seis entradas a la ciudad. Era una entrada escondida que no se podía ver desde el mar. Muestra un león devorando a un toro.

Sobre una colina permanece un castillo que construyeron los venecianos en la Edad Media. Hoy es un museo dedicado al sitio arqueológico.

 

Baptisterio paleocristiano

Leer es viajar con la mente

 

 

miércoles, 31 de enero de 2024

Leyenda de los tres hermanos: Shkodër (Albania)

 


Hace muchos, muchos años tres hermanos casados con tres bellas mujeres vivían al norte de Albania. Los tres hermanos trabajaban con gran tenacidad para construir un castillo y así proteger su ciudad. Pero cada vez que ellos terminaban de levantar una pared, en la noche se caía.

No sabían por qué.

Un anciano, un hombre sabio, les dijo que la única manera de mantener en pie el castillo era mediante un sacrificio, que consistía en que una de las esposas debía morir. Sería, la primera en llegar con el almuerzo para su marido al día siguiente.

Los hermanos se comprometieron, por el bien del castillo y de la ciudad. No dirían nada a sus esposas. Pero dos de ellos no pudieron resistirse y hablaron en secreto con sus mujeres para que ese día no le llevaran la comida, mientras que el más joven de los hermanos no dijo nada a su esposa.

Al día siguiente, los tres hermanos esperaban con ansiedad lo que sucedería. Las esposas de los hermanos mayores no fueron, pero Rozafa, la bella esposa del más joven, que estaba embarazada, fue la única que aquel día se presentó. Dolido por la traición de sus hermanos le explicó con gran tristeza lo que pasaba.

Ella no protestó y aceptó el sacrificio con una condición: la enterrarían viva entre dos paredes, dejarían un agujero para que ella pudiera tener a su hijo, otro agujero para que con su mano derecha pudiera acariciarle y un tercer agujero para que ella pudiera amamantarle.

El castillo nunca más volvió a colapsar.


La leyenda de Rozafa es acerca de la fuerza de las mujeres quienes son capaces de sacrificar sus vidas por algo importante, por un futuro mejor para sus hijos.

Hoy, el castillo de Rozafa es uno de los más interesantes lugares para visitar en Albania, en la ciudad de Shkodër.


¿Te gustan las leyendas?